El serpentinero vistió durante 15 campañas el uniforme de Leones
El clubhouse de los Leones del Caracas amaneció a media luz por el fallecimiento del ícono del béisbol venezolano y lanzador insigne de nuestra franquicia Luis Peñalver. El cumanés disputó 15 temporadas con el uniforme capitalino, en las que consiguió seis títulos y representó a la selección nacional en los Juegos Panamericanos en Chicago en 1959, justa en la que logró el oro panamericano.
Su legado no solo quedó en el plano terrenal. Su personalidad y gallardía lo hacían diferenciar del resto de los peloteros. “Ese era un tipo. No creo que tengamos a otro lanzador como él. Se ponía el uniforme y solo pensaba en ganar”, comentó Jesús “Chivita” Lezama, quien como buen fanático caraquista disfrutó las aperturas del lanzador sucrense.
La simpatía y entrega desde el montículo eran sus principales cartas de presentación. Más allá de sus títulos y sus 59 victorias como lanzador, su empatía y la alegría que desbordaba cada vez que llegaba a algún clubhouse era imborrable.
Fueron 23 campañas para el número 23 capitalino en la pelota venezolana, pero su legado engrandece cada día más nuestro sentimiento de orgullo caraquista. “De verdad, él lo que quería era ganar, ganar o ganar. No tenía más opción. Fue un gran amigo mío”, comentó “Chivita” Lezama.
El cumanés vivió una de las mejores temporadas con el uniforme capitalino en la 69-70, período en el que dejó efectividad de 1.40, luego de subirse al montículo en 135.1 innings, en 28 compromisos en los que ponchó a 60 rivales, ganó 9 juegos y perdió 3.
No solo fue un lanzador dominante, sino también bastante versátil. No era un hombre de circunstancias, sino siempre entregado al béisbol y dispuesto para lanzar en cualquier momento. Tal es el caso de sus 19 salvados con la novena caraquista.
Legado del 23
El cumanés dejó recuerdos indelebles en la historia del béisbol venezolano, al dejar la marca de más temporadas jugadas para un lanzador con 23, igualado con José “Carrao” Bracho. En más de dos décadas culminó segundo en juegos lanzados con 384, quinto en juegos completos con 45, tercero en juegos ganados con 84 y cuarto en ponches propinados con 748.
En el 2008, el diestro fue condecorado como uno de los inmortales de la pelota venezolana al ingresar al salón de la fama de la liga venezolana de béisbol profesional. Su legado es más que numeritos y unas cuantas estadísticas difíciles de superar.
Por: PRENSA LEONES DEL CARACAS / ALEJANDRO DÍAZ
PUBLICADO EL 21/12/2019

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