Durante muchos años Caracas y Magallanes fueron los equipos más fuertes del circuito. Eran colosos en las oficinas y los terrenos, siempre favoritos al título. Con un historial de éxitos ensordecedor.
¿Quién no ha escuchado los 20 títulos y 17 subcampeonatos de los Leones?, y ¿a quién no le han hablado de 12 campeonatos y 25 finales de los turcos?… es imposible rememorar la historia de esta pelota sin detenerse en los “eternos rivales”.
Ahora bien, los años han pasado y mucho ha cambiado. La década pasada, contada desde la temporada 2010-2011 hasta la 2019-2020, restó fuerza a ambos clubes y ya ninguno parece demasiado grande.
Magallanes fue fiel a sus costumbres y sumó un par de títulos en cuatro finales, tal como lo hicieron en los 50 y los 70. Pero Caracas apenas jugó una final y por primera vez en su historia despidió la década sin haber ganado siquiera un título. Ni siquiera en actuación más modesta, por allá en los 90, se había visto tan mal, pues en aquellos años amarró un solo trofeo, pero jugó seis finales.
Sin lugar a dudas, el beisbol cambió. Los últimos 10 años han estado llenos de altibajos, pero en la adversidad se levantaron dos nuevos titanes: Caribes y Cardenales.
Los orientales comenzaron la década dando un golpe sobre la mesa de la mano del estratega dominicano Julio Franco y sumaron su primer título (2010-2011) venciendo en siete juegos, nada más y nada menos que, a los Tigres de Aragua.
Desde entonces, aquel modesto equipo –carente de nombres rimbombantes- ha jugado otras cuatro finales y ha alzado el título en dos de ellas (en 2015 y 2018).
Lara, por su parte, arrastraba la fama de ser segundo, tras solo haber ganado cuatro de las 12 finales que había alcanzado a lo largo de su historia. En la 2012-2013 tuvo su primer gran intento de la década y perdió ante Magallanes en siete juegos, pero el trabajo de las oficinas continúo.
Y aunque sumó otros dos subcampeonatos en 2017 y 2018, Cardenales finalmente se reencontró con el título en la 2018-2019 -al vencer a los Leones- y selló el bicampeonato en la contienda pasada ante Caribes. Su registro para la década quedó en dos títulos y cinco finales.
En la zafra actual, en la que la pandemia reinstaló las divisiones, Caribes y Cardenales quedaron separados y –por supuesto- en un abrir y cerrar de ojos se erigieron como favoritos en sus grupos.
A menos de una semana para que se termine la ronda regular, son los únicos dos equipos que han ganado 20 o más compromisos y han asegurado terminar jugando por encima de .500. Tienen en la mano el boleto a las semifinales y pareciera que ni se detienen a observar la disputa que tienen sus rivales por los segundos lugares.
Caribes presume la segunda mejor ofensiva del torneo con un promedio colectivo de .298 y Cardenales lo escolta, bateando para .295. Únicamente los Bravos de Margarita han bateado más y curiosamente hoy están fuera de la postemporada.
En cuanto al pitcheo, Cardenales tiene los brazos más dominantes y luce una efectividad colectiva de 3.43, mientras que Caribes sobrevive con un promedio de 4.46 (la cuarta mejor del campeonato).
Probablemente sea una osadía asegurar que esta final será una réplica de lo vivido el año pasado, cuando estas dos novenas batallaron por la gloria en siete juegos. Pero, por ahora, resulta imposible imaginarlos fuera de la disputa por el título.
Evidentemente, su superioridad persiste en esta nueva década.
Por: Yelimar Requena | Enero 7, 2021

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